Llámalas ‘Apps' mientras puedas, pronto no tendrán nombre.

Ya está disponible el número 5 de nuestra revista económica Westinghouse Future Economy. Puedes descargarla a partir del quiosco digital de Mediazines. En este número tratamos el papel que juegan las aplicaciones, las llamadas Apps, en nuestra vida cotidiana. Como siempre, os dejo con mi ‘editorial‘ y que encabeza el magnifico trabajo del resto de colaboradores. Realmente este mes se han superado.

Editorial: ‘Llámalas ‘Apps’ mientras puedas, pronto no tendrán nombre’ #WFE5

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La transformación tecnológica de nuestra sociedad pasa por conceptos como la impresión en tres dimensiones, la conexión de datos y objetos, la inteligencia artificial, el comercio electrónico, el big data y, como no, las aplicaciones que nos conectan con la vida en todo momento. Éstas últimas son, sin duda alguna, las que más normalizadas están. Todos tenemos nuestra colección de ‘apps’, todos estamos atados a una especie de racimo de programitas que nos hacen la vida, en principio, más fácil o más divertida.

Pero estamos procesando arquetipos que muestran los modelos iniciales de cuanto está por venir. ¿Recuerdas el aspecto que tenía una PDA? ¿Y lo que hacía? Tal vez ahora ves el reflejo de aquellas máquinas lentas y desconectadas en tu ‘smartphone’, de hecho algo hay, pero es increíble cuánto iba a evolucionar todo antes de que pudiéramos ni siquiera intuir el cambio.

Ya no hablamos de teléfonos móviles, de hecho no tiene sentido definir así a nuestro compañero inseparable, ese que tiene el poder absoluto de nuestra vida porque parte de ella está en su interior. Fotografiado, nuestro presente y futuro se mezclan con intereses, amigos, mensajes, órdenes, compras, ventas, métricas y, en resumen, nuestra existencia digital, que poco a poco va perdiendo el adjetivo y va convirtiéndose en sencillamente eso, nuestra vida.

Hace apenas unos meses se celebró en Barcelona el MWC (Mobile World Congress). Hubo muchos expertos que comentaron el poco valor de la sigla ‘M’ (se lo escuché decir al gran Genís Roca por ejemplo), la de Mobile. Decían que ya no tiene sentido y se debería cambiar por una ‘W’. Sería las de ‘Wareable’, queriendo escenificar un hecho absolutamente cierto, pues y es que todo cuanto ahora es tecnología, no sólo es móvil, sino ‘wareable’, es decir, que va con nosotros.

Hoy en día, todo cuanto va con nosotros es parte de nosotros mismos, y es en ello que aparece la máxima expresión de cuanto representa la fusión entre tecnología y humanidad, economía y vanguardia. Ya no es importante dónde estás, ni cuándo, lo determinante es qué tecnología llevas asociada.

Si a esto sumamos que la conexión absoluta entre las personas se ajusta a un desarrollo llamado ‘aplicación’ y que gracias a ellas los intermediarios, las cadenas de valor y los procesos productivos también están siendo trastocados de manera irremediable y absoluta, sólo nos queda intentar comprender por dónde va todo ese fascinante mundo de las ‘apps’. justo detrás de las más populares.

Desde aplicaciones capaces de ayudar a ver a invidentes, a las que ponen el conocimiento humano al servicio en línea de otros, hasta las que permiten mejorar la vida de pacientes con Parkinson. De todo hay y poco a poco irán desarrollándose otras que nos atravesarán de punta a punta como especie.

Permítanme la broma, sabemos que, tal vez, el MWC debería de llamarse WWC., tal vez, pero si quieren les dejamos otra W, la de Westinghouse para que lo acaben de redondear.

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